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Antiguo 02-03-2010, 02:42:53
Autoayudante Autoayudante is offline
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Predeterminado Un poco de ayuda.

Hola.

Es mi primer mensaje en este foro, en primer lugar quiero agradecer a todss esas personas que de forma desinteresada, ayudan en todo lo que pueden y más a todos los que pasan por malos momentos.

Tengo 27 años, y cuando tenía 22, perdí a una de las personas más importantes de mi vida, a mi padre. Me gustaría simplemente expresar todo lo que llevo dentro, y de esta forma desahogarme un poco, ser escuchado y escuchar.

Todo se remonta a 2002, Octubre de 2004, eramos una familia feliz, una familia muy íntegra y unida, nos queríamos mucho, tengo otro hermano más pequeño que yo, que por entonces tenía 19 años, hemos sido tremendamente felices, nuestros padres nos han cuidado y querido de una manera extraordinaria, recuerdo una infancia muy buena, solamente puedo estarles agradecidos por la educación, por los cuidados y por todo lo que me han dado. Mi padre andaba delicado de un tema intestinal, tuvo que ser operado, el post operatorio se complicó, y pasó por momentos muy malos llegando a recibir la extrema unción, gracias a lo que fuera, salió adelante, pero la herida le creó una infección formándose de esta manera una fístula que no cerraba, todos los días requería de curas, por parte de mi madre que es D.U.E. por lo que así estuvo dos años, él sufría, y nosotros también.

La herida no le cerraba, por muchos métodos que se emplearon, nada surtió efecto, sólo quedaba la solución quirúrgica, en esos momentos, nos asaltaron los temores de hace dos años, cuando estuvo a punto de morir, este iba a ser el principio de una pesadilla eterna, como no quedaba otro remedio, porque de esa manera no podía seguir, empezamos con los trámites de la operación, primero los análisis de sangre, luego la baja por enfermedad en el trabajo, hasta que llegó el día que tenía que ser ingresado en el Hospital, lo recuerdo perfectamente, fuí yo quien lo llevó en mi coche, antes de ir a trabajar, recuerdo cuando salió de nuestra casa, que injusto que esa fuera la última vez.

El día previo a la operación, bajé con el a la sala de Rayos X, le tenían que hacer una placa, la enfermera llegó a la habitación con una silla de ruedas para transportarlo, el dijo que no, que todavía no le habían tocado y que prefería ir andando, y andando fue, le acompañé, y esperando fuera sentados a que nos tocara el turno, se le perdió la mirada en un punto fijo, le pregunte que pensaba, y me dijo, "sufro mucho por el daño que os estoy haciendo, lo siento mucho hijo mío" Le dije que eran tonterías suyas, que había que estar a las duras y las maduras, nadie dijo que la vida fuese fácil.

Aquella misma noche, estuvo bromeando, decía que el tenía que llegar a los 100 años de edad, porque era una persona muy optimista e intentaba siempre ver las cosas lo mejor posible. Llegó el momento de la operación, un sanitario con atuendo verde, llega a la habitación y lo requiere para quirófano, aquí ya empiezan los nervios y las caras descompuestas, lo escribo en estos momentos y sufro ansiedad, pero creo que es bueno que eche todo lo que llevo dentro, suben a mi padre a una cama con ruedas, y poco a poco vamos caminando por los pasillos, rodeado de mi tia (su hermana) mi madre, mi hermano, y yo.

Nos metemos en el ascensor, y a mi padre se le saltan las lágrimas, al verlo, a nosotros también, mi madre le dice entre llantos que no se preocupe que todo saldrá bien, en la puerta del quirófano, mi padre pide que se lleven a mi hermano, padece también una enfermedad, que es tratable aunque es complicada, y no quiere que sufra con todo lo que esta ocurriendo, acto seguri se metió para adentro, y nosotros hechos un mar de lágrimas, poco a poco fueron llegando familiares para acompañarnos en esos momentos.

Pasa el tiempo y no tenemos respuesta, la intervención está durando más de lo que imaginabamos, nos desesperamos, intentamos hablar con alguien, pero no hay suerte, por fin llega el momento en que el médico sale a hablar con nosotros, y nos comenta como ha ido, nos dice que por ahora todo ha sido favorable pero que el post operatorio tiene la última palabra, y que en un rato podríamos pasar a verle a la sala de reanimación.

Decido ser yo el primero en entrar, ahí estaba completamente sedado, pero cuando lo llamé abrió los ojos y me vió, me dijo "hijo te quiero" yo le conteste " y yo a tí papá" le dije que la operación había salido bien, y que centrara sus esfuerzos en recuperarse, me dijo que nos cuidaramos mucho, mi padre siempre nos ha tratado de proteger y cudadar con todo su alma.

Al día siguiente lo suben a planta, los 3 primeros días fueron muy bien, Dios sabrá que pasó a partir del cuarto día, que empezó a empeorar, por motivos que desconocemos, se empieza a descompensar de riñón, empieza a no orinar, tiene pérdidas de consciencia, y empieza un desbarajuste, que lo lleva a ser ingresado en la U.C.I en coma inducido, antes de esto, salí del trabajo rápido y cuando lo pillé iban a practicarle un resonancia magnética, semiconsciente, le dije que le ocurría, y me hizo un gesto con la cara como diciendo "no lo sé" le dije: "Papá tu fuerte, sé fuerte" a lo que asentió con la cabeza a la vez que se le cerraban los ojos, y aquí es cuando empieza nuestro calvario, no saben que le pasa, intentan remontarlo pero no responde al tratamiento, los médicos nos dicen que esta muy grave, lo bajan al quirófano hasta 3 veces para abrirlo de nuevo e intentar averiguar que ha ido mal. Era un espectáculo que me martillea la cabeza, cada vez que lo bajaban, con 20.000 máquinas alrededor suyo, le habían puesto una especie de fiso que le mantenía los párpados cerrados o protegidos.

No hay mejoría y poco a poco se va apagando, era lo más desagradable del mundo entrar allí, y verlo monitorizado por completo, intubado y en coma, con cada vez peor aspecto por la retención de líquidos.

La última vez que lo ví dentro de la U.C.I., me derrumbé, sangraba por la nariz y le habían vuelto la cabeza hacia el lado contrario de la ventana para que no le vieramos la cara de frente, de esta manera le veíamos la nuca y parte de la cara, tenía muy mal aspecto, le ví un ojo semiabierto, con color amarillo, no sé que podría ser, me dió un ataque de ansiedad y sólo acertaba a decir "ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO, ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO" ahí fue la última vez que lo ví, un primo mio me sacó de allí, y me dijo que si estaba pasando lo que veía, que todo era real, y que tenía que ser fuerte.

Confirmando nuestros peores temores, nos comunican que no pueden hacer nada más por él, solo esperar a que muera.

Empiezan a llegar familiares, que nos acompañan, esperando que saliera el médico a comunicarnos su muerte, nos avisan, de que está muy mal, que en cuestión de hora y media estaría muerto, como describir la ansiedad y la impotencia que siento y que sentía en aquellos momentos, no creo que nada pueda hacerme tanto daño en la vida como aquello, igual me hacen el mismo daño, pero no más.

Finalmente, nos comunican su fallecimiento, siendo a las 1;40 de la madrugada, salíamos para el tanatorio, con tan mala fortuna que nos cruzamos con un sarcófago blanco, como una especie de camilla con ruedas cubierta, lo llevaban dentro.

El motivo de la muerte, fue una sepsis hospitalaria, en un momento "bajo" de defensas.

Una vez en el tanatorio, dormimos un poco, no fue fácil, pero llevabamos 4 días sin dormir y apenas sin comer, cuando me desperté, creía que era una pesadilla, pero no, allí estaba el cuerpo de mi padre metido en la cámara frigorífica, que veía a través de la ventana tapado con una sábana, debido a su mal aspecto, en ese momento comprendí que hasta el día que yo muriera, me tocaría sufrir, en la Iglesia, lo recuerdo todo como un mal sueño, estabamos completamente en estado de shock, toqué su ataúd, cuando lo metían en el coche, y le dije " descansa en paz, papá" en mitad de un llanto incontenible, la Iglesia estaba abarrotada de gente, parece que hubiera sido una celebridad porque jamás ví tanta gente en un entierro de una persona, estabamos destrozados, se nos había ido un pedazo de nosotros, casi como si te arrancan un órgano vital, posteriormente, fue incinerado, metido en una urna, y enterrados estos restos con su madre en un nicho en el cementerio. Mi padre también perdió a su madre con 48 años, cuando el tenía 18. En mi caso, mi padre tenía 50 años, y yo 22 años, el siempre ha vivido marcado por el dolor causado por la muerte de su madre, siempre me ha dado muchos consejos y ha tratado de llevar la mejor actitud posible. el mismo llegó a decir "Por mucho que llore, nadie va a sacarla de la tumba"

Poco a poco, nos tocaba ir asimilando el mazazo que nos había dado la vida, se tarda tiempo en tomar conciencia, a día de hoy me sigue costando creerlo que el destino fuera tan cruel con él, pues para nada lo merecía, era una persona buena de verdad, buen padre, buen marido, y sobre todo quería con locura a su familia...

Hoy, 5 años después, se ven las cosas de distinta forma logicamente, pero es duro vivir con todo este sufrimiento diaro el tiempo que me quede de vida, vivo sufriendo por mi madre, porque no tiene a su marido, porque está sola, porque no quiere rehacer su vida, porque carece practicamente de vida social, yo tengo a mi pareja, y llego a sentirme mal porque mi madre ya no tiene a su esposo, sufro por la pérdida de mi padre, y sufro por mi madre, porque vive muerta en vida, a pesar de que está llevando la situación lo mejor que puede, y le esta echando mucho valor y mucha fuerza, y nos quiere con locura, sigue cuidando hasta con su vida si fuera necesario, a los vástagos de su esposo, nosotros, que lo éramos todo para ellos.

A día de hoy sigo teniendo muchas pesadillas, realmente desagradables relacionadas con todo lo que pasó, intento pensar en positivo, pienso que ojalá mi padre esté en un lugar mejor, que pueda velar por nosotros, pero me cuesta mucho tener esa idea.
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