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Antiguo 12-06-2011, 02:24:58
Ariaddna Ariaddna is offline
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Predeterminado ¿Puede ser mi novio bipolar?

Hola a todos.

Mi historia me resulta bastante complicada de explicar. Intentaré resumirla lo mejor que pueda, pues son seis años y muchos sucesos.

Conocí a mi pareja hace ya seis años, yo estaba separada con dos hijos y él a su vez tenía uno, más o menos de la edad de los míos. Él es trece años mayor que yo, pero aun asi cuando nos conocimos, me enamoré de él locamente, y al tiempo comenzamos a vivir juntos, como una gran familia. El es un hombre que paso gran parte de su juventud viajando por todo el mundo, era un aventurero hasta que por motivos laborales decidió echar raices y llevar una vida más relajada.

Los problemas comenzaron cuando noté que su hijo recibía un trato privilegiado en comparación con los míos. Yo siempre intenté que fuésemos una familia, y como tal, que los tres niños recibiesen un trato equilibrado, que las cosas las hiciéramos juntos, teniendo siempre en cuenta que cada niño tiene su carácter y sus necesidades particulares, pero siempre luche por una igualdad, consiguiendo incluso que su hijo llegase a quererme tanto que hasta prefería mi compañía a la de su propia madre. Sin embargo mi pareja siempre establecía diferencias en el trato, en el cariño y en las atenciones. Yo aguante mucho tiempo, intenté hablarlo por todos los medios, pero todo seguia igual. Y yo no soy perfecta y mi mal carácter empezó a aflorar cuando notaba que mis hijos estaban siempre los ultimos en la cola. Llegó el problema hasta tal punto, que empezaron las comparaciones por su parte, alardeando siempre de la inteligencia del suyo, de la perfección, de lo educado y encantador que era su niño y que yo debía educar a los mios de mismo modo en que él habia educado al suyo. Empezó a inmiscuirse en mi forma de criar a mis hijos, exigiendo que tuviese mano dura con ellos, dandome unas directrices con las cuales yo no coincidia, y que casualmente no empleó jamás con su propio hijo.

En fin, eso duro mucho tiempo y fue en aumento de forma gradual. Yo jamás permití que él interfiriese entre mis hijos y yo, pues me di cuenta de que él no medía a los tres niños con la misma vara, por lo tanto yo me convertí en una leona con mis pequeños y levanté un muro intangible entre él y mis hijos, decidiendo que yo era la única que iba a mirar por sus intereses y sus necesidades y dandoles todo el amor y la comprensión que necesitaban.

Esto fue solo el comienzo. Más tarde comenzaron las variaciones en sus estados de animo. Tan pronto estaba sonriente y cariñoso conmigo, como de repente se tornaba triste y seco. Empezó a mostrarse insensible hacia mis emociones, si yo tenia un problema y necesitaba hablarlo, él le quitaba importancia y se enfadaba conmigo si me notaba preocupada o triste. Su mayor preocupacion cuando yo estaba mal, era si mi malestar me iba a durar mucho, porque mientras me durara no tendriamos relaciones sexuales. Igual era cuando yo enfermaba.

De repente cada día era aburrido para él. Empezaba a hablar de viajar por el mundo, de irse y desaparecer. Su conversacion siempre se basaba en lo vacio que se sentia en una vida familiar y monotona, en la cual yo no le aportaba nada especial. Su obsesión con el sexo era cada vez mayor. Yo siempre tenia que estar dispuesta a sus deseos, no importaba cual era mi situación, ni mi estado de animo en ese momento. Si me negaba o no veia en mi interés sexual, entonces se deprimia y me trataba con desprecio, hasta el punto que muchas veces ni dormia conmigo en nuestra cama. Cuando pasaban dos dias (o una semana como máximo) sin tener relaciones, se convertía en un monstruo. Me decia que no lo deseaba ya, que habia un problema entre nosotros, que nuestra relacion asi no iba a llegar muy lejos ...que si seguiamos asi tendria que buscarse otra para desahogar sus ganas, pues el sexo es una de las cosas que da sentido a su vida.

Él siempre encontraba una razón para discutir. Podía estar bien por la mañana, y por la tarde empezar a hablar sobre lo mal que se sentia viviendo una vida aburrida. Y lo peor es que me echaba la culpa de todo. Segun él yo no le seguia en sus ilusiones, en sus proyectos de futuro, en sus ideales. Cierto es que en parte no lo hacia, puesto que él podía tener mil sueños en un solo dia, y hacer mil proyectos que para mi eran inalcanzables por la carga de irrealidad que estos llevaban. Llego un momento en el que empezo a irse de viaje cuando le apetecia, dejandonos en casa solos. Eran viajes de placer, en los que gastaba mucho dinero y dejaba de trabajar un tiempo. Yo aceptaba eso a regañadientes, sinceramente me molestaba muchisimo esa actitud y dentro de mi se acumulaba la rabia. Tambien tomo la costumbre de buscar discusiones y enfrentamientos conmigo para irse de casa durante dias y semanas. Cada vez que discutiamos por algo y yo me enfrentaba a el, hacia las maletas y se iba para despues regresar pidiendo disculpas. Se sumó a eso la manía de criticarme. Me criticaba por todo, porque leía un libro demasiado tiempo, porque estaba en el messenger, porque hablaba mucho con mis amigas, porque no desayunaba bien, porque fumaba demasiado (él es fumador) porque me reia con los demas y con él no, porque no hacia ejercicio (peso 55 kilos)...en fin...por todo!!! todo de mi le molestaba y no solo me criticaba a mi, sino que me criticaba con sus amigos y sus familiares.

Esto sucedio durante años. Yo fui llenandome de dolor, de rabia y rebeldia. Nunca he sido una persona sumisa y tengo que admitir que no me supone ningun esfuerzo defender lo que creo que es justo por encima de todo, eso si, con razonamientos y palabras. Llegué a un punto en el que mi carácter se fue agriando, me volví alguien a la defensiva, alguien que esta al acecho de que lo ataquen para saltar a la primera de cambio. Eso si, solo me sucedía con él.

Hace un año decidió irse a vivir solo. Yo acepté sin problemas pues entendí que no podemos convivir juntos ya, que la relación esta bastante mal, y que mi paciencia cada vez es menos constante. Empezamos a vernos menos, el tiene su trabajo y yo cuando no tengo trabajo tengo muchas cosas que hacer. Ahora he notado muchas cosas de el, quiza porque lo veo menos. Noto que su estado de animo sube y baja como una montaña rusa. A veces adora su trabajo, y al dia siguiente lo detesta y se pone a hacer planes alocados sobre montar empresas o invertir en cosas imposibles. De repente adora su vida, y en otro momento esta hablando sobre lo deprimente que es vivir como él, y se torna triste y arisco. A lo mejor estamos paseando solos, y charlamos animadamente sobre cualquier tema, y yo me muestro en desacuerdo o no nota el interes en mi que el pretende, y se enfada e incluso puede llegar a gritarme. Luego le pido explicaciones sobre su reacción, y me responde que le molestan mis "tonos" y que mi forma de hablar le pone nervioso. Un dia viene a mi totalmente enamorado, me lleva a cenar, me da alguna sorpresa, en fin, se muestra maravilloso conmigo...y de repente, despues de una noche mágica, me grita como un poseso porque no conduzco el coche como él cree que debo hacerlo.

He llegado al punto de ignorarlo cuando se pone asi. La ultima vez que lo hice, se enfado tanto que me cogio del brazo y me vapuleo en la calle, insultandome y cortando nuestra relacion (una vez mas).

Me gustaria saber si debo ir a un especalista con él. Y de paso, averiguar tambien en que fallo yo, porque a veces dudo de si soy yo realmente la que provoco esa actitud en él hacia mi. Yo tengo mi carácter, aunque si es cierto que mi educacion no me permite faltar el respeto. Simplemente creo que mi pecado más grave es no callarme si creo que tengo razón, defender los hechos con pruebas y razonamientos lógicos. Pero a veces dudo...¿Tendré razón? ¿Usaré mi facilidad de palabra de un modo abusivo sin quererlo? Tengo muchas dudas acerca de todo.

Me encantaría que alguien leyera esto y me diese una opinion sincera. Siento mucho lo extenso del texto.

Gracias.
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