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Antiguo 16-04-2014, 04:29:54
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Merthin Merthin is offline
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Predeterminado

La vida es genial. Digo esto estando un poco borracho. La verdad es que esta noche tuve dos sueños con mi ex. En el que más recuerdo ella quería tener relaciones sexuales conmigo después de haber estado con el otro chico. Yo le pregunté si lo había hecho sin condón con este y me dijo que no. Le miré el coño y tenía todavía restos de semen, lo cual me quito totalmente las ganas de hacerlo y le pedí que se lavara, ya que me gustaba especialmente darle placer oral. Sin embargo desperté aquí.
Quedé con una rara sensación y estuve en la cama hasta muy tarde. Rumiando como siempre, qué actitud tan estúpida.
Cuando me he levantado he desayunado y he esperado un par de horas para hacer deporte. He salido a correr. Dos kilómetros y medio según MapMyRun. Una minúcia visto objetivamente, pero para mí he batido mi propio record en los últimos 10 años, por la vida sedentaria que llevaba. He estado pensando seriamente en apuntarme al gimnasio. Creo que lo haré cuando pase semana santa. Por mi cabeza de vez en cuando pasaba la idea de que le gustaba a mi ex una vez hubiera cultivado mi cuerpo en el gimnasio. Pero luego he pensado en que es algo objetivamente absurdo, que ella está enamorada y que hay que pasar página y punto. Al terminar de correr me he tumbado sobre el césped todavía mojado del rocío y he mirado las nubes. Ha sido bonito. En parte triste, pero bonito. Supongo que es porque ayer mismo medité en la orilla del mar un buen rato, queriendo sentir realmente la tristeza, aceptándola, buscando qué es lo que me estaba indicando que está mal en mi interior. Me sentí bastante bien al terminar, asumiendo que tal vez tenga que pasar triste el resto de mi vida, melancólico pero sereno. Como por arte de magia creo que parte de mi melancolía se fue en ese pensamiento.
He ido a comprar ropa con mi familia y lo he pasado muy bien, me he olvidado de ella por unas horas. A veces tengo la sensación de que la felicidad depende de cuánto logramos apartar la tristeza, y que apartar la tristeza depende de cuánto logramos distraernos. He recordado a mi primera ex, que después de nuestra relación se lanzó a un ir y venir de relaciones esporádicas. No quiero terminar así, ciertamente. Lo que quiero es poder vivir en paz conmigo mismo, y si debo compartir mi felicidad con alguien más bienvenido sea, pero con alguien que me acepte tal como soy, que sea alegre y con quien me lleve bien, por encima de su aspecto físico. Creo que he madurado en parte también en ese aspecto: no me importa tanto el aspecto físico como antes. Después de convivir durante años con una persona que te atrae físicamente pero no eres compatible emocionalmente, o psicológicamente (o simplemente no estás enamorado de ella) te das cuenta de que para una buena convivencia es mucho mejor que las "almas" sean compatibles; si eso no se da no pasa nada por estar solo, mejor solo que mal acompañado. Supongo que hay una parte de razón en el miedo irracional a la soledad: si te ocurre algún problema de salud, o económico, o de cualquier índole, siempre te vas a beneficiar de tener a tu lado a alguien que te ama. Pero decididamente no tiene sentido amargar la existencia de alguien -y la de uno mismo- por esta ventaja; el amor debería ser sincero o no ser.
El resto de la tarde lo he pasado escuchando canciones de Leonard Cohen. Genial. Hace años que me encanta, creo que desde que tenía 16 años, qué voz tan cálida y grave, y qué importante se vuelve la vida de un ruiseñor cantada por este señor. Larga vida a Cohen. Larga vida a sus canciones de amor, que me hacen disfrutar de mi amor (aunque no sea propiamente amor, sino una obsesión fruto de la dependencia que sufría) pese a no ser correspondido.
Luego he salido por la noche con mis amigos y ha sido cuando me he emborrachado. Una amiga de gran confianza...bueno, lo diré, mi ex-primera-cuñada, me ha preguntado cómo fue que había cortado y todo eso. Le he comentado que era una relación destructiva, que evidentemente no es la gran fiesta para mí el haberlo dejado definitivamente, pero que hay que pasar página y que la pobre chica -mi ex- se merece vivir su vida disfrutándola, y no pasándola junto a alguien que no la ama de verdad, esperando tener hijos de alguien que no quiere tener hijos de ella. Evidentemente he reconocido que tengo grandes recuerdos con ella y que siempre le voy a tener un cariño muy especial, que hay una amistad que por mi parte no morirá nunca pero que sabíamos que no podíamos tener una vida juntos. Es una etapa que había que cerrar, igual como se cerró la primera, y es fantástico que así sea. Fantástico para ella, quizá no tanto para mí, quizá nadie vuelva a amarme como me ha amado ella, quizá nadie en el mundo me satisfaga sexualmente como ella, pero que ella tiene todo el derecho del mundo a vivir y yo debo perderla si es necesario. Me ha faltado decir que, como sí le expliqué a ella, si yo me hubiera encontrado en su situación también habría cortado con ella. Es bonito enamorarse, y creo que cuando esta magia sucede (que, dicho sea de paso, nunca me ha sucedido a mí excepto con amores platónicos) hay que aprovecharla y arriesgar, porque de conservar esta magia hasta el final tal vez dependa el sentirse realizado en la vejez.
He acompañado a dicha amiga a su casa, y hemos hablado de recuerdos que teníamos juntos, que también eran muchos. Desde que ella tenía 12 años que la conozco, y he conocido a la mayor parte de sus ligues y rollos, de cuando ella estaba en la edad del pavo y yo salía con su hermana. Qué genial es recordar cosas que sabes que no van a volver, pero que algo te une a ellas sin lugar a dudas.

Quizá mañana esté muy triste. Quizá tenga más sueños con mi ex, pero sé que tengo una hermana genial y amigos muy importantes a los que debí dedicar más tiempo en su momento. Quiero hacer más deporte, superarme, estudiar más...crecer como persona.

Buenas noches a todos. Espero no tener una gran resaca mañana.


PD: Esta noche mi ex ha querido hablar con teléfono conmigo y la he llamado por unos diez minutos. Me ha contado que estaba muy ilusionada, que no se lo cree ni ella. Bien por ella. Larga vida también a su felicidad. Me ha alegrado oírla, aunque por algunos momentos me ha vuelto la melancolía que sentía esta mañana antes de salir a correr. Pero está bien. Está muy bien ser consciente de que se ha perdido algo importante y que no volverá, es algo mágico. Siempre nos quedará lo vivido, que al fin y al cabo es lo único que estaba determinado que viviéramos.

Me voy a dormir después de que termine esta canción:
Famous Blue Raincoat - Leonard Cohen
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