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Antiguo 05-02-2013, 01:01:21
Inelukiii Inelukiii is offline
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Predeterminado El dilema del gordo hipócrita.

Es difícil expresar como se siente uno, cuando rabia amor pasión y sobre todo dolor se juntan en un mismo momento. Es difícil para mí contar esta historia y es probable que sea difícil para vosotros comprenderla. Soy un estudiante de 23 años, con un pasado algo violento y oscuro, del cual no me gusta hablar. Durante toda mi vida he tenido un factor común que siempre me ha acompañado, la infelicidad. El hecho cierto que me lleva a mi continua infelicidad es la falta de fuerza de voluntad mezclada con una especie de aburrimiento de todo, todo me acaba cansando, incluidas personas, aunque creo que este efecto se produce más en las personas (sobre todo mujeres) con respecto a mí que al revés. Si bien luego desarrollaré el tema de mi aburrimiento, primero quiero volver sobre el punto de mi falta de fuerza de voluntad. Bien, este hecho se observa sobre todo en mi aspecto físico, ya que soy un puto gordo. He tratado de adelgazar cientos de veces llegando a mi punto máximo hace unos meses con 135 kg. Creo y de hecho estoy completa y absolutamente convencido de que la gran mayoría de mis infelicidades vienen por este motivo. Sencillo, pensaréis, adelgaza y problema resuelto. Completamente de acuerdo, pero siempre hay un pero. Tengo lo que yo denomino el problema de gordo cabrón, esto es, como porque soy infeliz y soy infeliz porque como. Cómo podréis imaginar este hecho me ha producido miles de veces inmensos atracones acompañados de una posterior sensación de culpabilidad brutal que acaba por hundirme en la mayor de las miserias. Finalmente después de mucho sufrimiento y de ver el monstruo extremadamente gordo en el que me había convertido decidí poner remedio al asunto, apuntándome a un gimnasio de boxeo y haciendo varias dietas, aunque desde que empecé siempre he sido más fiel a lo primero que a lo segundo. Lo cierto es que en la actualidad he llegado a los 100 kgs, debatiéndome desde que volví de navidad entre los 100 y los 104. Aunque he adelgazado mucho, sigo siendo un puto gordo... Añadir también que mi objetivo sino principal, sí desde luego muy importante era y es conquistar a cierta chica, con la que tengo una relación de amistad desde hace ya dos años. Aunque no he estado enamorado de ella desde hace esos dos años sí que llevo ya bastante. El otro aspecto en que aparece mi falta de fuerza de voluntad es en los estudios, aquí es el aburrimiento el que aparece, el que hace que todo me de igual el examen se acerca y no hago absolutamente nada, no me importa, lo cierto es que básicamente me he sacado casi toda la carrera estudiándome el examen el día de antes, teniendo en cuenta que estoy en tercero y que empecé con 21 años, no está nada mal, pero querría ser capaz de sacar fuerzas de donde actualmente no las hay y poder estudiar con más antelación, sacando así mejores notas. Como anotaba al principio mi infelicidad viene de mi obesidad pero también de mi soledad, interrelacionándose éstas. Tan sólo en mi más tierna infancia recuerdo haber llamado a alguien mi mejor amigo y haber sido correspondido. Después siempre he sido sólo uno más, todo el mundo dentro de su grupo de amigos tiene su mejor amigo, bien, no es mi caso. En el que se podría considerar mi primer grupo de amigos después de la niñez, yo pasaba la gran mayoría del tiempo con un chico que vivía a dos manzanas de mi casa y que estábamos prácticamente siempre juntos, lógicamente yo le consideraba mi mejor amigo, pero esta situación no era recíproca... Cosa que ni aún hoy en día entiendo. Después de ese grupo acabé en el que finalmente estoy hoy día, en el que siempre he sido uno más, pero aunque les quiero mucho he de decir que me han hecho sentir muy sólo y muy mal. Le descubrieron un cáncer de mama a mi madre hace dos años y pico, casi tres, superando la quimioterapia hace algunos meses. En todo este tiempo mis amigos no se preocuparon una mierda por su salud, también es verdad que sólo se lo conté a dos de ellos, en momentos de gran frustración (pues odio hablar de mis sentimientos, aunque hoy aquí esté haciendo todo lo contrario). Además en mi casa, mi madre era la enferma, mi hermano en cuanto hablábamos del tema se venía abajo (pese a ser el mayor), por lo que yo tenía que ser fuerte y dejarle que se apoyara en mí, tragándome todos mis miedos y siendo fuerte. Mi padre tenía muchísimas cosas entre el trabajo, la falta de dinero, mi abuela (que da muchos problemas) y la enfermedad de mi madre, por lo que obviamente yo no podía cargarle con más peso del que ya tenía viniéndome abajo. En definitivas cuentas me comí el marrón solito. Sólo ha habido una persona que se preocupó de como estaba yo: la chica de la que antes hablé, que vamos a llamar Miriam. Bien, como con los amigos siempre he sido uno más, en el fondo de mi corazón siempre he querido a alguien que me consideré especial, que se preocupe por mí, que me cuide y poder cuidar yo de ella. Todo esto me ha llevado a pagafantear... Ha habido sobre todo tres mujeres en mi vida: Ana, Sara y Miriam. Las tres bastante seguidas una de otra. Y con las tres no he sido nunca nada más que un amigo, aunque espero romper este ciclo maldito cuando al fin haya conseguido adelgazar. Por cierto estas chicas son bastante guapas, porque soy un superficial de mierda, sino está buena no me interesa..., ¿Triste verdad? Pues no puedo evitarlo... El problema también es quite como comentaba al principio me da la impresión que las aburro, al principio me adoran quieren pasar muchísimo tiempo conmigo, hablamos horas y horas, y después todo a la mierda, no se por qué... La comunicación se rompe y todo al carajo. Para que os hagais una idea, ahora mismo que son las 4 y media de la mañana acaba de contestarme Miriam a una conversación, cuyo último mensaje había enviado yo allá la una de la mañana, desde entonces ella se había conectado innumerables veces, y como ve al escribirme qué me pongo en línea se despide rápidamente, en fin... Es esto, es por ella por lo que me lleno de rabia, pero a veces está súper antenta de mi, busca mi compañía y lo pasamos muy bien juntos. Me confunde, me irrita, me estresa, la adoro... Viene a mí muchisimas veces buscando calmar sus estúpidas inseguridades, es hipocondriaca, o chorradas como sí ha firmado la lista de asistencia después de haberlo comprobado ella misma dos veces... En fin podría escribir de ella durante horas y horas... Para terminar, aunque por supuesto no es el último de mis problemas (jajaja), comentar qué padezco un insomnio brutal, da igual qué el día anterior haya dormido dos horas, es meterme en la cama y el sueño desaparece. Empiezo a pensar sobre todo lo qué os he contado antes y sobre todo lo que no os he contado y me resulta imposible dormir.

En fin, no creo que nadie haya llegado hasta aquí, pero sí es así, mi más sincera gratitud querido lector, aunque dudo que puedas darme una solución, por favor no te cortes en expresar tu opinión. Pd: La verdad es que me siento algo mejor después de escribir todo esto....
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